Me van ustedes a permitir, que este episidio de "de marmol a marmol" no sea un resumen, sino una monografía sobre la Coronación.
Este Jueves Santo fue un día muy especial, en el que miles de sensaciones pasaron por mí, miles de sentimientos que ya quedarán para mi, seguro, el resto de mis días.
Todo comenzó con un lluvioso Jueves Santo...

Y con media hora de retraso, llegó el momento. Por la rampa que da a la calle, poniamos los zancos del Stmo Cristo de la Coronación de Espinas en la calle. Todo fue indescriptible.

En cada revirá una oración, en cada rachear un sueño que se cumplia, en cada relevo una anecdota, en cada golpe de martillo una ilusión...
Estas tres imagenes son tomadas por D. José Ivan Martín Pascual
Solo puedo, como ya hice en entradas anteriores (para verlas pinche aquí http://lacasadelarte.blogspot.com/2008/02/ensayo-de-la-coronacin-de-espinas-del.html o aquí http://lacasadelarte.blogspot.com/2008/02/un-sueo.html ), volver a agradecer a toda la familia del Valle, que tan bien me ha acogido, que me he sentido en mi casa. Gracias otra vez al equipo que Juan León, a todos los que cargais conmigo, que sois gente "de puta madre" (con perdón, vaya!!), sobre todo a los que más me habeís aguantado (Carlos Alba, Antoñito, Franco Panza, Ballesteros y Cadenas), gracias a todos, y gracias a Sevilla, por ser una única en el mundo.
El paso se cerró en la Anunciación, se llevó a su local, Cristo volvió a su altar, todo volvio a la normalidad...
A esperar un añito, no queda otra.
Pero mientras, para recordar... aquí dejo la entrada en campana, una larga chicotá en la avenida y el transcurso de la Hermandad por Hernando Colón.
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