
En la Puerta del Sol
como el año que fue
otra vez el champagne y la uvas
y el alquitrán, de alfombra están
los petardos que borran sonidos de ayer
y acaloran el animo
apara aceptar que ya paso uno mas.
como el año que fue
otra vez el champagne y la uvas
y el alquitrán, de alfombra están
los petardos que borran sonidos de ayer
y acaloran el animo
apara aceptar que ya paso uno mas.
Acaba otro año, dicen que el de la crisis. Llega el momento, igual que hace 365 días, de hacer balance de lo vivido. Momento de poner en la balanza lo bueno y lo malo, nunca para lamentarse, sino para aprender de los errores, y enriquecer a la persona que los comete.
Este año, para mi persona, ha sido trascendental en lo académico-profesional. Finalizada allá por el mes de junio la licenciatura, y su posterior colegiación, es momento de definir cual será el rumbo a tomar. Ahora es el angosto camino de la oposición el que atormenta. No obstante, el primer contacto no ha sido malo del todo.
Las ilusiones, fueron las de siempre. He visto tantos toros como he podido y he disfrutado en la Semana Grande de los Cristianos como el que más. He podido ver a José Tomás en dos ocasiones, otras tantas a Morante, Perera, Manzanares y compañia, y como anécdota queda el viaje a Cenicientos, acompañado de buenos amigos, para conocer otra versión taurina, sin la que, en realidad, podría seguir viviendo. En Semana Santa el misterio inmenso de la Cena de Almería, volvió a ser ese "pedazo" de misterio de paso largo, valiente y elegante. En Sevilla, mi Cristo Coronado de Espinas protagonizó la anécdota, seguramente, de toda la Semana Santa Sevillana, ya que por culpa de un bidón de acéite caido en la calle tétuan, tuvimos que volver sobre nuestros pasos, nuevamente por la avenida, nuevamente por la plaza San Francisco, nuevamente por la calle de las Sierpes y así todo el tiempo. Que pena, con lo contento que estaba el genial Carlos Alba de que este año se había quitado de trabajar la calle Sierpes, que no le gusta, al final la tuvo que hacer, ¡¡¡y del reves!!!
Creo que he conocido a más gente de la que he perdido, pero las perdidas han sido muy profundas, alguna me marcará de por vida. Todo, como es lógico, no ha sido bueno, hay otros aspectos que es mejor ni mencionar. Será mi sino, ¿no?
Es momento de mirar hacía delante, son años dificiles los que se ven a lo lejos, pero nunca a nadie le regalaron el futuro, hay que lucharlo, y en eso estamos, en la pelea...
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